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Armado porteño de candidatos del PJ

PORQUE A PROPIOS Y FORÁNEOS SE LES FUE LA MANO

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Por Alberto Gómez y Germán Wiens

“Los partidos políticos mueren así, porque ya he dicho muchas veces que los pescados y las instituciones se descomponen primero por la cabeza…” Juan Perón

Hablar hoy, el día después, de la “vergonzosa” derrota electoral pareciera de una vileza singular o hacer leña del árbol caído. No queremos se interprete así. Somos parte del árbol, al que quiera hacerlo le recordamos que lo que ahora decimos ya lo hicimos antes del proceso electoral. Siempre intentando, antes que nada, hacer la crítica con una buena cuota de honestidad, además del despojo necesario de creerse poseedor de la verdad única o practicante de un ideologismo perfecto.

El voto insistente, en varios períodos, que favorece de manera cada vez más contundente al Pacto Conservador en Corrientes no nos permite caer en la idea simple de que la sociedad es siempre una víctima inocente de los poderosos. Por ello, al confrontarlos tenemos mayor pudor, porque alguien los votó. Hay consenso social de la sociedad civil en su mayoría y de los diferentes estratos.

La vergüenza, sin embargo, no debe ser un obstáculo para plantarnos y gritar con más fuerza que nunca nuestra rebeldía y convicción de vida y muerte ¡VIVA PERON CARAJO!

Necesitamos sí, comprender al pueblo correntino, especialmente al pueblo peronista, que por alguna razón castiga a los candidatos que el Partido ofrece.

Debemos ocuparnos de problemas tales como las circunstancias históricas, psicológicas y sociológicas que expliquen (justificación no hay) la derrota electoral pasada, imagen y semejanza de anteriores, que sin dudas invalidan el accionar político actual. Así como la definición clara y precisa de los conceptos epistémicos más usuales.

Se necesitará mucho ingenio para ponerle un cierre como ése al capítulo que vivimos hoy. No se puede huir de la autocrítica, es necesario el análisis crítico del proceso electoral, asumiéndolo como propio, algunos con mayores responsabilidades que otros. Sin esto no será posible la reconstrucción del espacio Peronista y enfrentar eficazmente a la alianza UCR Macrismo.

Algunos pensarán que el análisis puede estar dirigido a generar dudas sobre el liderazgo o las cualidades ético morales de algunos personajes que han conducido el Partido a la actual situación y pueden tener razón, pero debemos ir más allá de la adjudicación de culpas, debemos avanzar en las definiciones políticas del peronismo que pretendemos y desde ahí el proyecto de provincia.

Sin rehuir a mencionar las responsabilidades, exigiéndoles un paso al costado, porque si no pronto, hasta el pequeño mendrugo de su ambición le será arrebatado. El interventor, los repetidores permanentes, los sin discurso peronista, los sin proyecto de conjunto, los nepotistas de parientes, parejas, amigos y empleados, los que abandonaron territorialmente el espacio participativo, los que prefirieron el mensaje sin contenido, la falta de proyecto, ellos son los que deben entender que no vamos a entregar el espacio de todos. Perder una elección no es un hecho irreversible, se puede remediar, pero para ello se tiene que tener la intención del triunfo.

Los que entendemos al Peronismo como la vertical de un proceso revolucionario y posible en la Argentina, no podemos permanecer inermes o callados, tenemos no sólo el derecho sino también el deber de marcar los errores y los vicios para no caer en la misma situación de los compañeros que ven al Movimiento como un bien personal. A los sectores autodenominados “revolucionarios”, el clan más conservador del movimiento nacional, les decimos que sus prejuicios respecto al Peronismo histórico son vicios pequeños burgués, que al único que sirven es a la contra.

Los Peronistas somos mucho más que una situación particular, nacimos a la vida política un 17 de octubre, en la calle, reclamando por un líder que representaba una esperanza de liberación popular, para la argentina con pretensión americanista y universal. Dijimos en alguna oportunidad que “el Peronismo no puede entenderse como una singularidad, ni un bien personal, ni propiedad, ni herencia vacante”. El Peronismo debe entenderse como estrategia comunitaria, no solo para los peronistas sino para todos y todas. Por ello los objetivos individuales, de ser necesario, deben ser ofrecidos en generosa renuncia. Evita nos enseñó el camino. Las faltas de altruismo en nuestro movimiento suelen ser sometidas al sacrificio.

El resultado electoral debe mover las fibras más íntimas de los Peronistas que se deben obligar a un proceso que puede ser conflictivo y hasta perturbador, a reformular las estrategias políticas provinciales, reorganizar sus fuerzas y redefinir su identidad.

En pocos días se votará nuevamente, esta vez candidaturas nacionales, que no obstante haber sufrido en su formulación los mismos vicios que las provinciales, auguramos de mejores resultados, pero ese es un análisis que haremos en esa oportunidad.

Fecha: agosto 30, 2021