Volver al Inicio

Third slide

17 DE OCTUBRE DE 1945

LOS PUEBLOS QUE NO LUCHAN POR SU LIBERACIÓN, MERECEN LA ESCLAVITUD

Foto del Autor
Por Centro de estudios y de investigaciones históricas “JUAN DOMINGO PERON”

1945 – 17 DE OCTUBRE – 2021

Yo estuve con ellos, y marché con ellos en aquella madrugada increíble, y doy fé de que supieron lo que hacían y lo que querían. Y sostengo ahora que la gran virtud del Justicialismo fue la de convertir una masa numeral en un pueblo esencial” (Leopoldo Marechal)

Hace setenta y seis años –más de siete décadas- se producía un hecho inédito que, torcería el rumbo de la vida política nacional. En efecto, el 17 de octubre de 1945 una movilización de masas que desbordó todas las predicciones de la vieja partidocracia liberal de la época, del stablishment dominante, de la intelligentzia de los Borges y de los Bioy Casares y naturalmente de la superestructura cultural del sistema liderado por La Nación de los Mitre y La Prensa de los Gainza Paz, ganaban las calles de Buenos Aires y de otros puntos del país para exigir la libertad del entonces Coronel Perón, preso en Martín García por imposición de los mandos militares más reaccionarios del Ejército y de la Marina y naturalmente, de una clase política decadente que exigía el gobierno a la Corte, refiriéndose a los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.-

Pero ¿cuáles habían sido las razones de aquella movilización popular, básicamente de obreros que, espontáneamente ganaron las calles de Buenos Aires, adelantándose inclusive a la huelga general decretada por la CGT para el día 18 de octubre? Las razones profundas hay que bucearlas en la “década infame”, en el fraude y el contubernio de los sucesivos gobiernos (Agustín P. Justo, Roberto M. Ortiz y Ramón S. Castillo) que, entregaron la economía nacional al capital extranjero (el Pacto-Runciman, la Ley de Coordinación del Transporte, las leoninas concesiones a la CADE y a la CIADE y la creación del Banco Central mixto según el modelo de sir Oto Niemeyer, etc.) y por fin, en el sistema de explotación social de que eran objeto los trabajadores a lo largo y a lo ancho del territorio nacional, en los cañaverales tucumanos, en los yerbales misioneros y en la Forestal del Chaco profundo.-

Hacia fines de los 40, próximo a concluir el gobierno del Presidente Ramón S. Castillo, éste (parte de la concordancia oligárquica) se aprestaba a reeditar la continuidad del régimen oligarco-conservador con la candidatura presidencial del rico terrateniente norteño Robustiano Patrón Costa. Es en ese momento que, se produce el golpe de Estado del 4 de junio de 1943, en el cual tuvo activa participación el GOU o Grupo de Oficiales Unidos, cuyo liderazgo a no dudar lo ejercía el más lúcido de los Coroneles: JUAN DOMINGO PERON. Fue ese Coronel Perón quien, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión –con jurisdicción en todo el territorio nacional- llevó a la práctica una profunda reforma social que, permitiría la adhesión de la clase trabajadora y en particular del sindicalismo de la época. La primera Ley de Asociaciones Sindicales, el Estatuto del Peón Rural, la creación del Instituto Nacional de las Remuneraciones y del Salario Mínimo, Vital y Móvil, el aguinaldo, la participación en las ganancias de las empresas y la creación del fuero laboral, etc., fueron entre otras conquistas laborales las que permitirían al Coronel Perón obtener el reconocimiento y la adhesión del naciente proletariado industrial que, con la irrupción del proceso de industrialización había migrado del interior provinciano a Buenos Aires. A ello se sumaría la voluntad política de nacionalizar la economía nacional hasta declarar la independencia económica. Fue contra esas reformas que, se alzaron las instituciones de la oligarquía a la cual Perón definió como “los vivos de la fuerza” en oportunidad de su memorable discurso del 7 de agosto de 1945 en el Colegio Militar de la Nación: “…. Es natural que contra estas reformas se hayan levantado “las fuerzas vivas” que otros llaman “los vivos de la fuerza”, expresión más acertada que la primera. ¿En qué consisten esas fuerzas? En la Bolsa de Comercio, quinientos que viven traficando con lo que otros producen; en la Unión Industrial, doce señores que no han sido jamás industriales y en los ganaderos (refiriéndose a la Sociedad Rural), que como bien sabemos, desde la primera reunión de los ganaderos vienen imponiendo al país una dictadura… Nuestra acción ha conformado un núcleo de reacción contra la revolución, lo cual es natural. Cuando se realizan obras, se crean enemigos, cuando nada se hace, los enemigos desaparecen”.-

La enorme presión política ejercida por los personeros de la vieja partidocracia liberal y por el imperialismo a través de su embajador Spruille Braden, lograría resultados con el alzamiento de Campo de Mayo apoyado por la Marina liderado por Vernengo Lima, alzamiento que exigiría al entonces Presidente Farrel la renuncia a todos los cargos que ejercía en aquellos tiempos: vicepresidente de la Nación, Ministro de Guerra y Secretario de Trabajo y Previsión. Frente a aquella enorme presión política, y para evitar un derramamiento de sangre, Perón renunció a todos los cargos que ejercía y solicitó su pase a retiro para dedicarse a la vida civil, con quien sería su leal e incondicional compañera de vida: EVA PERON. Pero ello ya no era posible, Perón se había enraizado en la conciencia y en el sentimiento de la masa trabajadora, y ello no escapaba a sus enemigos. Fue así que, por imperio de los mandos militares más reaccionarios fue encarcelado en la Isla Martín García. Ese hecho, fue el detonante político de la más extraordinaria movilización de masas que reconoce la historia Patria, aquella magistralmente definida por Raúl Scalabrini Ortiz como el subsuelo de la Patria sublevado: “corría el mes de octubre de 1945. El sol caía a plomo sobre Plaza de Mayo, cuando inesperadamente enormes columnas de obreros comenzaron a llegar. Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente de sus fábricas y talleres… Frente a mis ojos desfilaban rostros atezados, brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y las vestiduras escasas cubiertas de pringues, de restos de brea, grasas y aceites… Era el subsuelo de la Patria sublevado… Eran los hombres que están solos y esperan que iniciaban sus tareas de reivindicación. El espíritu de la tierra estaba presente como nunca creí verlo”. Ante esa enorme masa popular que, irrumpía en la historia con el “PATRIA SÍ COLONIA NO”, nada pudo hacer la presión de la oligarquía y sus personeros, y el General Farrel, a la sazón Presidente de la Nación, tras ordenar su libertad física lo puso frente al pueblo en la Casa de Gobierno para que pronunciara su primer y magistral discurso, con lo cual entraría en la historia grande de los argentinos. Fue en aquella oportunidad que ante más de quinientas mil almas reunidas en Plaza de Mayo, Perón sentenció: “Muchas veces he asistido a reuniones de trabajadores. Siempre he sentido una enorme satisfacción, pero desde hoy sentiré un verdadero orgullo de argentino porque interpreto este movimiento colectivo como el renacimiento de una conciencia de los trabajadores, que es lo único que puede hacer grande e inmortal a la Nación… Trabajadores: únanse, sean hoy más hermanos que nunca, sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse en esta hermosa tierra la hermandad de todos los argentinos”.-

Aquel 17 de octubre de 1945 no fue el triunfo circunstancial de un pueblo frente a un acto de injusticia, sino el triunfo del naciente proletariado industrial que tomó en sus manos las riendas de la historia y el destino de la Nación. Fue el triunfo de una revolución –la única en la historia- que, hizo posible el nacimiento del Peronismo y cuya ideología (el Justicialismo) se plasmó en la reforma constitucional de 1949 y en particular, en una política de nacionalización, industrialización y de independencia económica, sin la cual no hubiera sido posible la justicia social que dignificó a nuestro pueblo.-

Los hechos históricos –tal el 17 de octubre-, no se producen en compartimentos estancos. Ellos son parte de un proceso de hechos concatenados entre sí y que exhiben a través del tiempo contradicciones de intereses y de clases y por ende patrones ideológicos disímiles y encontrados. El Peronismo de la Patria justa, libre y soberana nació históricamente como reacción frente al sistema demoliberal-capitalista, promoviendo la democracia social, participativa e igualitaria, con la impronta de la justicia social como bandera.-

Hoy, frente al avance reaccionario y antinacional de JUNTOS POR EL CAMBIO (del cual es parte el Gobernador Gustavo Valdés y su ECO-VAMOS CORRIENTES), cuyo objetivo inmediato es triunfar en las elecciones generales del 14 de noviembre para imponer desde la oposición con sus legisladores en el Congreso un proyecto de resignación neocolonial, de flexibilización laboral y de destrucción del sistema de la seguridad social, del cual constituyen antecedentes la tristemente célebre “Ley Banelco” (de los tiempos de De la Rúa, Patricia Bullrich y López Murphi, con aquel final de la crisis terminal de 2001, estado de sitio y treinta muertos) y el frustrado proyecto flexibilizador de Mauricio Macri de los años 2015/2019, es nuestro deber reventar las urnas con el voto a los candidatos del FRENTE DE TODOS, cualquiera sea la opinión que ellos nos merezcan. Solo así será posible avanzar y profundizar el proceso de transformación iniciado hacia el mes de diciembre de 2019, y honrar la memoria del pueblo que hizo posible la gesta histórica del 17 de octubre de 1945.-

CORRIENTES, 17 de octubre de 2021.-

Hector O. Castillo

Norberto S. Soto

Ramón A. Salazar Peleato

Ramón A. Gómez

German Wiens

María C. Preckel

Juan M. Roldan

María G. Pérez

Fecha: octubre 18, 2021