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VERDADES INCOMPLETAS

Los medios dijeron que Elisa Carrió había prendido el ventilador, o titularon el Huracán Lilita, pero en realidad, si se observa detenidamente, fue solamente una brisa.

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Por Germán Wiens
gwiens@revistaliberacion.com.ar
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Patricia Bullrich se calzó su traje policial de fajina que la obsequiara un represor de la provincia de Buenos Aires, agarró una metralleta y dijo: Como presidenta del PRO no puedo ver con buenos ojos el espectáculo degradante de Elisa Carrió, al golpear a dirigentes de Juntos por el Cambio objetando sus conductas éticas. Y esto sin mirar la propia y la de sus aliados. Basta, Carrió

Estaba contrarrestando o tratando de callar a la referente de la coalición cívica que había salido con los botines de punta a denunciar, desde negociados de sus socios hasta situaciones privadas de algún dirigente, que según nuestra constitución están solo reservadas a Dios.

En las palabras de Carrió, que no dejó títere con cabeza dentro del PRO CAMBIEMOS, se exceptuó al Títere mayor. Macri no fue objeto de las denuncias de la multifacética dirigente, seguramente porque habilitó las declaraciones, fue cómplice de ellas o tal vez el mentor. Lo que dijo Carrió puede sonar como grave, pero nada de eso reviste mayor gravedad delictual y si fuera citada por algún Fiscal rápidamente trataría de solucionar el problema. Entonces la pregunta ¿qué quisieron hacer Carrió y Macri con esta alocada jugada?

Pareciera que sólo una amenaza de ir con más datos y precisiones más concretas sobre graves hechos de corrupción que seguramente conoce. Que nadie se haga el loco que están las carpetas y si es necesario las van a usar.

La ex diputada en un raid mediático comenzado en los medios manejados por el Macrismo, más particularmente en la Nación canal al que se le atribuye la propiedad al ex Presidente, no privó a nadie de sus acusaciones de corrupción. Emilio Monzó, María Eugenia Vidal, Cristian Ritondo, Gerardo Milman, Facundo Manes, Gerardo Morales, Rogelio Frigerio que llevó la peor parte porque se metió además de los negocios en su vida privada.

La mayoría de los medios titularon como que Lilita había prendido el ventilador, o el Huracán Lilita, en realidad si se observa detenidamente, fue solamente una brisa, no habló de los grandes negocios como la fuga de capitales, los blanqueos, el correo, el espionaje, ni mencionó a Caputo, Dujovne, Garavano, Peña, etc. Por eso suena a advertencia. No lo toquen a Mauricio porque carpeteamos, ah y no me dejen afuera.

Veremos si hay segundo round.-