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“MALVINAS 1982. LA CUARTA GUERRA CONTRA EL IMPERIO BRITÁNICO”

Gustavo Campana, periodista y subdirector de Radio Nacional, presentó esta obra en el Ex Regimiento de Infantería 9 de Corrientes acompañado por Pablo Vassel, quien prologó el libro y cuyo texto publicamos a continuación

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Por Revista Liberación
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A MANERA DE PROLOGO

No puedo empezar estas líneas que Gustavo Campana me solicitó para este libro sin destacar todo el orgullo, la alegría y la satisfacción que me produce. Porque empezar a destacar ello es al mismo tiempo la mejor explicación que encontré para invitar a los lectores futuros de este trabajo a recorrer sus páginas con meditada ansiedad.

Gustavo es periodista de profesión, aunque más correctamente debería decir es periodista por pasión. Más de 40 años de trabajo en medios gráficos, televisivos y radiales, con 59 de edad. Me atrevo a decir que este medio es el que más lo atrapa y lo moviliza. Afortunadamente en los últimos años también se convirtió en escritor de libros de profundo contenido nacional: “PRONTUARIO. No hay neoliberalismo sin traición”, “CULPABLES. Modelo de País o proyecto de colonia”, “RECUERDOS DEL PERONISMO. Historias entre 1943 y 1956””, “TRIBUNAS SIN PUEBLO” y “NO LES TENGO MIEDO. Biografía de Néstor Kirchner”, todos editados por COLIHUE e impulsado por sus grandes pasiones: La patria, lo nacional, la autonomía nacional, el combate al neoliberalismo y el dolor del pueblo. No por nada su lema de cabecera es una frase de su maestro Rodolfo Walsh “La verdad se milita”.

Lo conocí en una entrevista radial que me realizó una tarde de sábado el fiscal Félix Crous por Radio Nacional, en un programa donde se analizaba el funcionamiento judicial, las violaciones a los derechos humanos, las reformas legislativas y judiciales y situaciones que presentaban los juicios de lesa humanidad en curso inicial por aquel tiempo, año 2008. Gustavo lo acompañaba. Poco tiempo después me invitó a su propio programa por la AM750 en una lluviosa mañana en la que permanecí en estudios y pudimos hablar en extenso de la Cuestión Malvinas, tanto de los crímenes de lesa humanidad que investigué en Corrientes cometidos contra los soldados argentinos en las Islas en 1982, como todo lo amplio que la temática permitía y permite. Encontré allí un estudioso hombre de la comunicación social, un apasionado argentino, un férreo defensor de la Causa Nacional y un enemigo feroz del neoliberalismo.

Luego recorrí todos sus programas, conocí a sus alumnos en diversas tecnicaturas sobre medios de comunicación, compartí charlas y conferencias sobre el período más trágico de la vida nacional y finalmente, recorrí con él varias Ferias del Libro de mi querida Corrientes para presentar sus libros, hacer análisis políticos de la realidad, estimular la formación de la conciencia nacional y difundir la lucha contra el neoliberalismo que amenazaba nuestra Patria y que finalmente avanzó destruyendo todo a su paso.

“MI admirado Gustavo Campana” lo presentaba siempre ese animal de radio y de la comunicación Víctor Hugo Morales, cuando le daba el pie para analizar contextos actuales pero que se iniciaban en el pasado o cuando simplemente se necesitaba información adicional para entender la realidad y los datos extraídos del arcón de los recuerdos de su prodigiosa memoria. No por nada uno de sus programas radiales más recordado es “Funes el memorioso”.

A sus virtudes de extraordinaria persona, de una humildad infrecuente, se suma su meticulosa búsqueda de datos, hechos, circunstancias, personajes y personas que permiten entender de qué se está hablando, cuando se habla. Pudo trazar en sus libros anteriores un estilo periodístico de escritura que permite contar complejas situaciones políticas de una manera sencilla y contundente, a la que no le falta nada para entender lo que intenta explicar.

El estilo de Gustavo es para mí comparable a la mano maestra, delicada y puntillosa de un neurocirujano, cuando juega con las palabras, pero que en el lector tienen el impacto de una trompada en el mentón de Ringo Bonavena. Los primeros párrafos de cada capítulo de este libro, que los presenta en el Capítulo Cero, es una muestra de ello. Invita a la lectura desde los momentos iniciales.

“Malvinas requiere compromiso, identidad y solidaridad para contar con la palabra justa, la trama política, militar o social sin tachaduras ni enmienda” advierte desde el inicio Gustavo y lo hace con razón porque las líneas de este libro lo expresan. Su obsesión con trazar “Hojas de ruta” en sus programas radiales, charlas o conferencias, se pueden advertir en el libro y es de los pocos comunicadores sociales que recuerda con precisión, pero también como denuncia, que la Guerra de Malvinas es la Cuarta Agresión del Imperialismo a nuestra Patria. Empezó en 1806 con la Primera Invasión, al año siguiente la segunda, la Vuelta de Obligado en 1845 y en 1982 la cuarta. En sus capítulos del libro analiza la larga obsesión de Gran Bretaña por nuestra Patria “Inglaterra nunca abandonó su sueño: Argentina”. Con la meticulosa descripción de sus acciones también muestra a sus agentes y colaboradores nacionales que desde aquel Tesorero de las recaudaciones inglesas para la corona en 1806, a cargo de José Martínez de Hoz, lamentablemente se consigue por decenas aquí. El Grupo FORJA los caracterizó con justicia en la década infame como los Cipayos, siguiendo aquel modelo de soldados nativos de la India al servicio de la Corona expoliadora, que no dudaban en abrir fuego contra su propio pueblo con tal de defender sus intereses y los del imperialismo.

Pero como “Malvinizar es el verbo” Gustavo se propone romper el silencio sobre los cómplices de la ocupación colonial, los de la desmalvinizacion inmediatamente posteriores al 14 de junio de 1982 iniciada por la misma dictadura que sostuvo la recuperación de las Islas por vías militares y por los gobiernos civiles y democráticos que lo siguieron hasta la aparición de un patagónico pingüino, Néstor Kirchner.

A lo largo de los 13 capítulos se encuentra una narrativa repleta de datos, de cifras, de información como sólo un apasionado cronista de la verdad, defensor de la soberanía nacional y enemigo mortal del neoliberalismo puede concebir.

Para finalizar debo confesar que no me resulto fácil leer el libro. No por su redacción o lo difícil de seguir que pudieran resultar sus líneas. Todo lo contrario. Su estilo tan directo, fundado e informado, me obligó en muchos pasajes del mismo a revisar mis propias certezas, mi información y conocimiento sobre la dictadura cívico militar autodenominada “Proceso de Reorganización Nacional”, sobre las islas Malvinas, la Antártida y el Atlántico Sur. La información aportada es enorme y concatenada con todo lo necesario para entender en profundidad la problemática.

Gustavo logra con certeza Malvinizar, porque es el verbo que se impuso y porque nadie ama lo que no conoce. A 40 años de la guerra es imprescindible entenderla, conocerla, saber el nombre de héroes y traidores tanto por aquellos aciagos días, como la de todos aquellos que tuvieron un rol en nuestra historia.-

GOYA (Corrientes), 28 de marzo de 2022