Volver a la tapa

ESPACIO DE MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA

RECORDATORIO A UNA MARTIR DE LAS LIGAS AGRARIAS

Foto del Autor
Por Dr. Jorge Leandro Montti
Abogado – Afiliado y militante del P.J. y ex preso político
Logo

NORMA BLANCA TOMASELLA “Tatacha”, nacida en la Primera Sección rural del Dpto. Goya, Corrientes, el 16 de marzo de 1947 y desaparecida en el mes de febrero o marzo de 1978 en la Ciudad de Buenos Aires a los 31 años de edad (Conadep No.832), madre de tres hijos varones, menores en ese entonces. Militaba en las Ligas Agrarias con su hermano Sergio Tomasella y otros campesinos de la zona de Perugorría, hasta que éste es detenido y encarcelado en Resistencia en el año 1974.  En su actividad militante participó con la hermana Alice Anne Marie Jeanne Domon “Caty”, a la sazón madrina de su hijo Santiago Magno Tomasella y también desaparecida en la Iglesia de la Santa Cruz en Buenos Aires en diciembre de 1977. Es evidente por razones cronológicas y porque se veían y militaban en Buenos Aires en las organizaciones de Derechos Humanos, donde se radicó en 1977, que la desaparición de ambas tiene relación directa, siendo llamativo de que no existe ninguna constancia de su paso o estadía en ninguno de los siniestros Centros de Detención de la época, solamente una versión del procedimiento de allanamiento de la vivienda que habitaba en la Capital Federal y su detención ilegal por parte de personal militar brindada por una testigo circunstancial que la conocía.

Como merecido homenaje a esta luchadora social basta parafrasear al excelente pensamiento vertido por Julius Fucik en el Capítulo V del “Reportaje al pié de la horca” que dice:…..”Solo les pido una cosa. Los que sobrevivan a esta época no olviden. No olviden a los buenos ni a los malos. Reúnan con paciencia testimonios de los que han caído por sí y por ustedes. Un día, el hoy pertenecerá al pasado y se hablará de una gran época y de los héroes anónimos que han hecho historia. Quisiera que todo el mundo supiese que no ha habido héroes anónimos. Eran personas con su nombre, su rostro, sus anhelos y sus esperanzas, y el dolor del último de los últimos no ha sido menor que el del primero, cuyo nombre perdura. Yo quisiera que todos ellos estuvieran cerca de ustedes, como miembros de su familia, como ustedes mismos”.

Tatacha Tomasella es una heroína anónima que merece estar en el Olimpo de los que se inmolaron por una sociedad más justa y por un mundo mejor y debería ser un ejemplo para una Sociedad fluctuante ideológicamente que todavía no encuentra su verdadero destino y no ha asumido plenamente de que la vida no puede ni debe troncharse por la voluntad de las personas o la decisión de los gobiernos de turno.