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Editorial

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Por Revista Liberación
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Parece que todos los números de Liberación son como un aniversario, nos sobran notas y la realidad que no se puede obviar de contar, aunque no es nuestro objetivo, siempre supera la más de la prolífera de las imaginaciones. Dura tarea de aquel que debe tratar de analizarla, simplemente contarla o tratar de interpretarla. Desde nuestras páginas y merced al esfuerzo militante de quienes escriben intentamos analizar y dar debate desde diferentes ámbitos que nos ayuden a comprender el pasado, el presente y tratar de proyectar un futuro. Siempre con la mirada de que lo primero es nuestro pueblo y la patria, que son sinónimos en la concepción nacional y popular que adoptamos.

Guerra en la vieja y lejana Europa, analizada desde los matices geopolíticos, ideológicos, raciales, estratégicos y cuanto pueda ocurrírsele al expositor. En realidad, como siempre son intereses. Y la guerra como siempre también tiene catastróficas consecuencias, vidas humanas, víctimas inocentes, mutilados, millones de refugiados, daños materiales y ambientales invaluables, cuanta desgracia se pueda ocurrir a la mente humana, originada y realizada por la misma mente humana, más allá de las razones o la falta de ellas que puedan tener unos y otros de los enfrentados. En la lucha de los imperios los que pierden son los pueblos.

Mientras tanto acá, que pago sí que pago no, que el acuerdo es bueno o malo o el mal menor. Diferencias en los frentes, de cualquier manera, se nota más verticalidad y solidez en el planteo opositor que en el oficialista, se salieron con la suya. El gobierno desgastó al Ministro de Economía en razones técnicas y explicaciones a propios y extraños, a la oposición el Ministro les dijo: “Si Uds cuentan la deuda en pesos como deuda en dólares, ¿Por qué no le pagaron a los acreedores externos en pesos? Nunca vi tamaña debilidad intelectual». Luego de eso Massa y el propio Presidente terminan arreglando con la oposición macrista que devuelve toda la responsabilidad al actual ejecutivo. La cosa sería mas o menos así: “Si sale bien, todos estuvimos de acuerdo; si sale mal es culpa del gobierno”. Y mientras tanto lavaron su culpa de la criminal deuda contraída. Tal vez el NO VOTO de Máximo obligó a ese trance. Al no contar con los votos de la Cámpora, al gobierno le quedaban dos alternativas: el default o lo que finalmente hizo, negociar con la oposición. Y ahí el enemigo estaba esperando con la boca abierta para tragarse el dulce. Los acontecimientos políticos futuros y sobre todo el 2023 de elecciones, dirán la última palabra.

El 11 de marzo es el día del Tío Peronista, Héctor Cámpora es elegido Presidente con casi 50 % de los votos. Perón había sido nuevamente proscripto.

El 24 de marzo, 46 años de la página más triste de la historia argentina y seguimos en la lucha, para saber ¿DÓNDE ESTÁN?, CONSTRUYENDO MEMORIA Y RECUPERANDO ESPACIOS. Los neoliberales de hoy no deben confundirnos, son los genocidas de ayer dando batalla desde la “democracia formal” que pregonan. Los enemigos de la democracia popular, de los derechos sociales, de las libertades, de la justicia independiente, de la justicia social, de la igualdad, en definitiva, los enemigos de la república y sus instituciones que mancillan permanentemente la Patria, reitero, son los neoliberales de hoy, genocidas de ayer.

El 2 de abril se cumplen 40 años de la toma de Malvinas como medida desesperada de la dictadura para intentar mantener el poder, llevar a la guerra a jóvenes soldados sin preparación profesional, sin armas ni elementos podría calificarse como genocidio, más allá de los propios delitos de lesa humanidad cometidos contra los soldados y que la justicia no termina de resolver. Si en nuestra justicia no encontramos “justicia” a intentarlo en las cortes internacionales. Las Malvinas ese tesoro irredento que todos (salvo Macri Bulrich y cia) reivindicamos como propio es una materia pendiente a resolver.-