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Editorial

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Por Revista Liberación
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Si en diciembre hacíamos una especie de balance de lo realizado por la revista durante el 2021, como así también de los principales sucesos y acontecimientos del año, es difícil en el primer número del año no estar tentado, al menos, de realizar perspectiva de lo que vendrá. Los que formamos el staff de Liberación seguimos adelante con la propuesta que iniciamos allá por octubre 2020, los comentarios de quienes nos leen, como las críticas que nos llegan, nos alientan a seguir adelante innovando y preservando el espacio.

No será un año fácil para nadie, especialmente para el pueblo argentino, que al igual que todo el mundo, vive cepa tras cepa la calamidad de la pandemia, la ola de contagios producida durante el último tiempo asombra a las autoridades sanitarias en todos los países, sin embargo la conciencia y los cuidados en su mayoría ya responsabilidad de los particulares ha decaído tremendamente, el uso adecuado de barbijos, el distanciamiento social, las reuniones sociales son parámetros sanitarios ya casi no respetados. Debemos convenir, ahora sí centrados en nuestro país, que la propuesta vacunatoria del Gobierno Nacional fue un éxito, que se consiguieron las vacunas, que se aplicaron sin limitaciones, restricciones ni privilegios (más allá de casos puntuales, especialmente en las provincias, que no afectan el resultado logrado).

El veneno Sputnik (denunciado por Carrió) resultó ser tal vez la más efectiva de las inoculadas, los principales antivacunas, terminaron vacunándose (Milei). Se recuperó gran parte de la salud pública que había sido desmantelada. Los gobiernos provinciales recibieron vacunas sin discriminación y aunque algunos alardearon de que iban a comprar, no se trató más que de una maniobra política. El crédito del plan sanitario debe ser para el gobierno de Alberto Fernández. No tuvo responsabilidad en la propagación de la enfermedad por el contrario hizo todo para evitarlo y hoy debe tener el reconocimiento de su acierto.

Sin embargo la enfermedad no terminó, hoy pareciera que la pandemia ya se transformó en endemia, carecemos de elementos científicos para sostenerlo, pero en el entendimiento que las enfermedades endémicas son aquellas que persisten de una forma continuada o episódica, nos llevan a pensar que debemos aprender a convivir con ella, que tal vez todos nos contagiemos en algún momento, ya más preparados con planes de vacunación que no deben cesar, igualmente el gobierno no debe bajar los brazos y el pueblo en general saber que debe seguir la indicaciones de los especialistas.

Otro tema que se las trae, pero ya particularmente para nuestro país es la negociación con el FMI, no caben dudas de que la deuda es ilegítima e ilegal, tal como lo era la deuda que en enero del 2006 pagó Néstor Kirchner. Claro no es la misma cantidad, hoy no es afrontable por nuestro país y la ilegalidad se nota demasiado. Las alternativas no son muchas, negociar como lo hace el gobierno tratando de obtener el mejor plan de pagos, sin ajustes, con alargamiento de plazos y quita de intereses; plantear una demanda judicial, esto es denunciar la deuda ante los organismos internacionales y llevar a un proceso judicial de dudosos resultados, habida cuenta que quienes dominan esos organismos son los mismos que tienen el dominio del FMI, para muestra basta decir que EEUU tiene veto en la ONU y en el Fondo; y también está la salida de no pagar la deuda por considerarla unilateralmente ilegítima e ilegal.

No es fácil para el gobierno la solución del problema, seguramente en el ánimo de muchos de los funcionarios y hasta del propio Presidente existe el pensamiento de no pagar por ilegítima, pero también deben pensar en que es posible, no lo sabemos, que se nos cierren los mercados internacionales a los que hoy se exporta bastante satisfactoriamente y hay que ampliarlos, o que no nos impongan sanciones muy difíciles de sostener, por ejemplo, que no nos vendan mas vacunas. Hay pueblos que han sostenido heroicamente los bloqueos, Cuba o Venezuela últimamente. ¿Está el nuestro preparado para hacerlo? De lo que estamos seguros es que, en la decisión final, para que tenga fuerza debe encontrar en una solo posición al Presidente y a la Vice Presidenta.

El otro tema, entre tanto que se vienen, es el pensamiento en el 2023, desde la oposición ya se está preparando Rodríguez Larreta para lanzarse al ruedo como candidato a Presidente, pero la interna está complicada, Macri no se la hace fácil en su espacio y la UCR dice ahora nos toca a nosotros.

En el oficialismo ya también se están moviendo las fichas, tímidamente algunos, otros con más ímpetu, están proponiendo Alberto 2023. Nosotros pensamos que el manejo de los tiempos es fundamental en la política, nunca hay que apurarse, que también hay que pensar que por más que la gestión sea exitosa no alcanza por si sola. Así como está con grandes deficiencias de comunicación para garantizar nada y por último el principal elemento a tener en cuenta es la unidad del Movimiento Nacional que tiene en Cristina a la gran jugadora.-