Volver a la tapa

Decálogo del gorila

(Si usted encaja en al menos la mitad de estos rasgos Usted puede afirmar tranquilamente: “Yo soy gorila”)

Foto del Autor
Por Alfredo Vara
  1. Los gorilas son antiperonistas.
  2. Los gorilas son republicanos, siempre que la república, no esté gobernada por peronistas. En tal caso, prefieren una dictadura militar que les “salve” la república.
  3. Para los gorilas, todos los pobres son unos “negros de mierda”, sucios, haraganes y peronistas.
  4. Los gorilas prefieren a los ricos, a los EEUU, a Europa y a la raza blanca no judía.
  5. Si tienen que elegir entre tres males: judíos, peronistas o comunistas. Los eligen en ese orden. Temen todavía más a los comunistas que a sus odiados peronistas. Porque, como es sabido, los comunistas “te quitan todo y encima te mandan a Siberia”. Los gorilas no se enteraron nunca que Rusia ya no es comunista.
  6. A los gorilas no les gusta pagar impuestos para “alimentar a los negros de mierda”. Odian las políticas sociales. Para ellos, son una estafa a sus bolsillos.
  7. Los gorilas, si se vuelven ricos, se olvidan de que fueron pobres. Como ellos bien saben, todos los pobres son pobres por culpa de ellos mismos.
  8. A los gorilas les gusta considerarse honestos, derechos y humanos. Que lo sean, es otro cantar. Pueden, por ejemplo, poner sus ahorros a usura, en manos de un usurero, no en las propias, por supuesto. Y seguirán considerándose honestos, derechos y humanos.
  9. Hay ciertas costumbres, como evadir pago de impuestos, pagar poco a sus empleados, no hacer aportes jubilatorios, poner dinero en el extranjero, simular una quiebra para no pagar una deuda, usar testaferros. Ninguna de esas costumbres le parecen delitos, ni faltas morales. “Son cosas que hay que hacer a veces”. Como lo sabe todo gorila, todos los delitos y faltas morales, son peronistas.
  10. Un gorila católico va a misa todos los domingos. Hasta invita a su cura preferido a almorzar a su mesa. Pero de solidarizarse con los pobres, ni hablar. Nunca recuerda que la expresión “negros de mierda haraganes” jamás fue pronunciada por Cristo.
  11. Lo peor que le puede pasar a un gorila es volverse pobre, aceptar un trabajo manual o quedar desocupado. Hay algo peor que eso: “que un gobierno peronista venga por mi casa”. Entonces se ve forzado a aceptar la ayuda social que, en este caso, “algo es algo”.
  12. Lo mejor que le puede pasar a un gorila es que muera o caiga un gobierno o líder peronista: en esos casos, se reúnen para brindar con champán.
  13. Un gorila acepta, con discreción, que un gobierno peronista le de trabajo, pero igual sigue siendo antiperonista.
  14. Si el gorila es de izquierda, el peronismo es fascista. Si el gorila es de derecha, el peronismo tiene como fin último volverse comunista y quitarle la casa, el campo, sumergir a sus hijos en la escuela pública, hacerle pagar a la chirusa de su sirvienta lo que le corresponde por salario, aportes jubilatorios, reconocerle vacaciones, etcétera. Prefiere ignorar que el Ministerio de Trabajo existe, y si le cae encima, es insoportablemente peronista y no quiere reconocer que, para un gorila, “Ramona es como de la familia”.
  15. En tiempos de gobiernos peronistas, todos los gorilas se quieren ir a vivir a Europa, EEUU o, por lo menos, al Uruguay (Punta).
  16. Creasé o no, hay peronistas que son gorilas. Se los reconoce porque tienen una vocación irresistible por enriquecerse y casar su hijo o hija, con la hija o hijo de un gorila. Por culpa de ellos, “todos los peronistas son chorros”. Los gorilas no tienen problemas en aceptarlos como parientes políticos, previo enriquecimiento que, en tal caso, no sería ilícito.