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ANTÁRTIDA

UNA RUTA HACIA LA SOBERANÍA PLENA

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Por Dr. Mariano A. Memoli
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Presidente Fundación Proantártida – Jefe Base Jubany 1990 – 1991-Director Nacional del Antártico 2003-2016 – Vicepresidente COMNAP 2010-2013

La historia antártica argentina es muy amplia e interesante, por esa razón sólo voy a tomar hechos aislados para llegar a un presente complejo en el plano nacional e internacional.

Desde el rescate de la fragata Antarctic con la Corbeta Uruguay al mando de Julián Irizar (1903), pasando por la fundación de la Base Orcadas en 1904, (la primera base permanente del mundo), cuya importancia tenía el respaldo de la política del Secretario de Estado de EEUU Charles Hugues, (1924) quien señaló que el sólo descubrimiento sin un asentamiento permanente no proveía a los países el derecho de reclamo territorial fortaleciendo la posición nacional.

En este contexto, las políticas implementadas por Perón marcaron una fortaleza ineludible para el proyecto nacional. Perón marcó un rumbo político de avanzada para la época. Se comprendió la importancia geopolítica y permitió fundar un sistema de bases antárticas fortaleciendo la plataforma logística para la ciencia como una Política de Estado para sostener la soberanía en ese territorio. Su brazo ejecutivo fue el General Hernán Pujato planteando cinco puntos estratégicos:

El año Geofísico Internacional (AGI) de 1957/58 marcó un hito en la historia al ser un punto central en la creación del Tratado Antártico (TA) que se firmó en 1959 y entró en vigor en 1961. Se consagró a la Antártida como territorio destinado a la paz, la investigación científica y cooperación internacional desmilitarizándolo (los militares sólo pueden permanecer sin armas como sostén logístico). Por otra parte, en el artículo IV establece que mientras dure el Tratado Antártico nada puede ir a favor o en contra de los reclamos de soberanía previos a la firma del Tratado y lo que ocurra dentro de la vigencia del Tratado no será considerado a favor o en contra de los reclamos soberanos de los Estados reclamantes.

Asimismo, establece que los países deben mostrar interés por participar en la Antártida mediante campañas científicas.

A partir del Tratado Antártico el sistema de gobierno de la Antártida cambió radicalmente y se constituyó el SISTEMA DEL TRATADO Antártico (STA). El STA es el conjunto de regulaciones y normas que permiten el manejo conjunto del continente. También se compone de los foros surgidos de propio TA.

Los foros son: la Reunión Consultiva del Tratado Antártico (STA), el Comité Científico para la Investigación Antártica (SCAR), la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) el Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales (COMANP), y el Comité de Protección Ambiental (CPA).

El actual sistema de gobierno favorece a los países con mayor presencia científico técnica en los foros con capacidad de influir en la toma de decisión política de las RCTA. Las decisiones solo las pueden tomar las Partes Consultivas, mientras que los Adherentes no participan en la toma de decisión.

En la actualidad el TA se sostiene y no se ve posibilidad de cambio en el corto plazo, el CPA ha incrementado su peso político-técnico por la importancia de las recomendaciones al plenario de la RCTA al igual que la CCRVMA. Las políticas ambientales y la regulación de la pesca mantienen una importancia central en el STA.

Inicialmente se establecieron en la RCTA, áreas protegidas por el interés científico y ambiental que poseen, luego el CPA adquirió el manejo de estas áreas a lo que se agregan los Sitios y Monumentos Históricos (SMH). En varios artículos se considera un método de soberanía indirecta ya que estas áreas son administradas por Partes Consultivas. Los SMH que marcan la presencia histórica en el continente antártico tienen un especial interés por el reconocimiento a la historia plasmada en el territorio de cada una de las Partes del TA.

Es interesante observar que la distribución territorial de los SMH es en los sectores reclamados por los 7 países que sostienen reclamos.

El Reino Unido es el mayor proponente y administrador de SMH en lo que llaman British Antarctic Territory con 30 SMH, seguido de Nueva Zelandia con 20, Argentina y Chile con 13, Noruega 10, Rusia 8, Australia y EEUU 5. Todos estos Miembros del TA sostienen intereses territoriales y el Reino Unido mantiene un especial interés por brindar su especial visión histórica sobre la Antártida y en las Islas del Atlántico Sur.

El impulso dado por ese país a los puertos en los territorios ilegal e ilegítimamente ocupados con las mejoras a su Base Rothera, demuestran el permanente interés por consolidar el dominio en el Atlántico Sur, incluyendo Antártida, el siglo XIX. También EEUU, Rusia y China fortalecieron su presencia en el continente y zonas subantárticas.

Las bases destinadas a la ciencia, refugios, campamento y buques de investigación, marcan el interés de los Estados en Antártida. En el COMNAP se realizaron publicaciones sobre las capacidades (en especial científicas) y cantidad de científicos por dotación que tiene cada país. Varias Partes consideran a sus bases “embajadas científicas”.

PORCENTAJE DE M2 DESTINANDOS A LA CIENCIA EN LAS BASES ANTARTICAS / PORCENTAJE DE CIENTÍFICOS EN LAS DOTACIONES
1. Laboratorio instalado en la Base Carlini, Argentina
2. Laboratorio compartido con Reino Unido en Base Rothera
3. Base conjunta Italia-Francia
4. Sin datos de Base Signy
5. Sin datos de Base Primavera
La Rusa NO presentó datos

Argentina descuidó estos aspectos, en especial desde 2016 hasta fines de 2019, y la actual pandemia no permitió revertir esta tendencia. El acuerdo entre Foradori (vice canciller argentino) y el diplomático británico Duncan, permitieron fortalecer el colonialismo en el Sur. La autorización para vuelos a Malvinas desde el continente sudamericano, posibilitó vuelos directos de Europa a Malvinas y allí realizar el transbordo hacia la Antártida fortaleciendo la posición británica.

La Política Nacional Antártica debe cambiar y retomar el camino de una conducción unificada en la Comisión Nacional del Antártico con sede en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur; mejorar los aspectos científicos y ambientales de las bases, refugios, campamentos y naves en la Antártida aumentando la posibilidad de brindar apoyo a terceros países, en especial de Latinoamérica.

Formar equipos científico-técnicos para cubrir todos los espacios en los foros internacionales antárticos. Rever la capacidad aeroportuaria de la Patagonia Sur y la de Antártida.

Mejorar la capacidad logística, el apoyo a otros Programa Antárticos y para pensar en un turismo basado en Argentina.

La Antártida y las regiones subantárticas cada vez son más importantes en el contexto geopolítico internacional, Argentina tiene ventajas comparativas muy importantes como para ceder espacios o no regresar al pensamiento estratégico de Perón en sus gobiernos. Sólo se debe dar el primer paso a los cambios necesarios para los desafíos del siglo XXI.